Reporteros Sin Fronteras (RSF) y la organización para la libertad de prensa Fundamedios USA están muy complacidos por el asilo político, concedido por los Estados Unidos al periodista cubano Serafín Morán Santiago el 11 de octubre. Sin embargo, Morán no debió haber estado detenido seis meses por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el South Texas Detention Complex, desde abril.

El juez sentenció a favor de la solicitud de asilo de Morán luego de una audiencia de más de cuatro horas. La solicitud de asilo se basó en que había sido víctima de tortura y persecución por su trabajo como periodista independiente crítico al régimen de Cuba. Luego de su liberación, Morán planea traer a su familia a los Estados Unidos y espera poder trabajar en la prensa hispana, así como continuar con su activismo en Derechos Humanos, enfocado en los periodistas en Cuba.

Preocupados porque estaría en riesgo de ser deportado, RSF y Fundamedios USA apoyaron a Morán desde que fue detenido al entregarse en la frontera entre Estados Unidos y México en abril. Las organizaciones legales Ballard Spahr y American Gateways proveyeron su asistencia legal pro-bono a Morán durante su proceso, y organizaciones incluyendo RSF y el Comité para la Protección de Periodistas proveyeron testimonio experto durante su audiencia de asilo.

“Quiero agradecer a las Naciones Unidas, a Reporteros Sin Fronteras, a Fundamedios USA, a la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, a los abogados de Ballard Spahr y America Gateways que me ayudaron y a toda la prensa hispana de los Estados Unidos”, dijo Morán luego de recibir su asilo. “También quiero agradecer a mis amigos y especialmente a mi madre e hijas”.

“RSF está profundamente aliviado por el asilo concedido por los Estados Unidos a Serafín Morán, aunque estemos frustrados porque debió pasar seis meses en el centro de detención de Texas hasta ser liberado”, dijo Margaux Ewen, directora de RSF en la oficina de Estados Unidos. “Cuba es uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser periodista, y saber que él ahora puede trabajar y vivir seguro en los Estados Unidos nos deja a mí y a mis colegas una enorme tranquilidad”

“Estamos contentos por la liberación de Serafín Morán y que se haya hecho justicia en su caso. A ningún periodista cuya vida esté en peligro debe de serle negado el asilo en los Estados Unidos, país que considera a la libertad de expresión uno de sus más importantes derechos, y espero que este caso pueda servir de ejemplo en otras cortes americanas en cuanto a cómo manejar casos de periodistas exiliados que buscan asilo político”, dijo Dagmar Thiel, directora de Fundamedios USA.

Serafín Morán, periodista independiente que colaboraba para varios medios desde Cuba, dijo a RSF que era víctima del régimen por cubrir temas políticos, policiales y de Derechos Humanos.

Morán llegó a huir de Cuba hacia Guyana, y luego hacia México, donde estuvo en un centro de refugio para migrantes por un poco más de un mes, hasta que la Embajada de Cuba en México empezó a hostigarlo. En busca de asilo político, llegó en abril hasta la frontera con Estados Unidos donde fue detenido por el ICE.

Cuba sigue siendo el peor infractor de la libertad de prensa de América Latina, ocupando a nivel mundial el puesto 172 de 180, según el Índice Mundial de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras. Los Estados Unidos ocupan el puesto 45, luego de descender dos puestos en 2017.

 

RSF and Fundamedios welcome US asylum ruling in favor of Cuban journalist Serafin Moran Santiago

Reporters Without Borders (RSF) and press freedom organization Fundamedios USA are elated that Cuban journalist Serafín Moran Santiago was granted political asylum in the United States on October 11. But Moran, who had been held by US Immigrations and Customs Enforcement (ICE) in South Texas Detention Complex since April, should never have been detained in the first place.

 A judge ruled in favor of Moran’s request for asylum on October 11 after a hearing that spanned the length of more than four hours. Moran’s asylum request was submitted on the grounds that he was the subject of torture and persecution for his work as an independent journalist in Cuba who criticized his government. Upon his release, Moran plans to bring his family to the United States and hopes to work with the Hispanic press and pursue human rights activism focusing on the safety of journalists in Cuba.

Concerned that his life would be at risk if he faced deportation, RSF and Fundamedios USA began providing Moran with support when he was first detained after crossing the US-Mexico border in April. Legal organizations Ballard Spahr and American Gateways provided Moran with pro-bono legal assistance throughout his trial, and organizations including RSF and the Committee to Protect Journalists provided expert testimony during his asylum hearing.

“I want to thank the United Nations, to Reporters Without Borders, to Fundamedios USA, to the Foundation for Human Rights in Cuba, to the Ballard Spahr and America Gateways lawyers who helped me and to all the Hispanic press in the United States,” Moran said after he was granted asylum. “Also, I need to thank my friends and especially my mother and my daughters.”

“RSF is deeply relieved that Serafin Moran Santiago has been granted asylum in the United States, though we are frustrated that he had to spend six months in a Texas detention facility before being released,” said Margaux Ewen, Director of RSF’s North America bureau. “Cuba is one of the most dangerous places in the world to be a journalist, and it brings my colleagues and I great peace of mind to know that he can now work and live safely from the United States instead.”

 “We are happy for Serafin Moran’s release and that justice was done in his case. No journalist whose life is at risk should be denied asylum to the USA, a country that considers freedom of expression one of its most important rights, and we hope this case can function as an example for other American courts in how to deal with cases of exiled journalists seeking political asylum,” said Dagmar Thiel, Director of Fundamedios USA.

 An independent journalist for multiple media outlets in Cuba, Santiago told RSF he was targeted by the authorities for covering political issues, including police misconduct and human rights. Santiago eventually fled Cuba for Guyana and then Mexico, where he stayed in a migrant refugee center for a little more than a month until the Cuban Embassy in Mexico began to target him. Seeking political asylum, he approached the US border in April and was immediately detained by ICE.

Cuba continues to be the worst offender of freedom of the press in Latin America, ranking 172nd out of 180 countries in RSF’s World Press Freedom Index. The United States ranks 45th, after dropping two places in 2017.

Fuente Foto: Cubanet