El periodista mexicano Emilio Gutiérrez Soto ha sido liberado tras permanecer casi ocho meses detenido en El Paso, Texas, Estados Unidos, en una victoria para la libertad de expresión y los organismos dedicados a defenderla.

Gutiérrez fue detenido dos meses después de que criticara la política inmigratoria del Presidente Trump durante una conferencia en el National Press Club. Era solicitante de asilo político por amenazas contra su seguridad y la de su familia, aceptadas como reales por los servicios de Inmigración un año después de su llegada en 2008.

En México había realizado una serie de reportajes sobre corrupción y ataques contra la población, perpetrados por militares en Chihuahua. Un general lo había amenazado y llegaron a realizarle un allanamiento armado y violento, bajo la presunción de posesión de armas y drogas en su domicilio.

El pasado 11 de julio, en una decisión judicial que crea precedente, el juez federal David Guaderrama, de El Paso, consideró que las autoridades de inmigración violaron la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que contempla la protección de la libertad de expresión y prensa, en el caso de la detención del periodista mexicano Emilio Gutiérrez y su hijo.

El juez Guaderrama consideró también que las autoridades migratorias solicitaron oficialmente que el National Press Club debía bajar el tono durante una reunión con el director ejecutivo Bill McCarren, quien intercedió personalmente a favor de la liberación de Gutiérrez. Además, el gobierno había solicitado al juez Guaderrama desconsiderar el escrito legal de habeas corpus presentado por la clínica de derechos humanos internacional de la Escuela de Leyes de la Universidad de Rutgers. A partir de ello, el juez Guaderrama consideró a lugar la revisión del caso y llamó a nueva audiencia.

Tras la liberación de Emilio Gutiérrez, la presidenta del National Press Club, Andrea Edney, ha dicho que están encantados y aliviados de poder recibirlo en los rangos de la prensa libre y de enviar el mensaje de que los que dicen la verdad aún están protegidos en el país que resalta la libertad de expresión en su Carta de Derechos.

Kathy Kiely, del Instituto de Periodismo del National Press Club, que organizó la defensa de Gutiérrez, manifestó que mientras lamentan profundamente la larga detención de un reportero que no violó ninguna ley de los Estados Unidos, están emocionados con que, al final, el sentido común y los valores americanos han prevalecido en este caso.

La batalla legal por la liberación de Emilio Gutiérrez, ganador del Premio a la Libertad del National Press Club, reunió el apoyo de 19 organizaciones de periodismo profesional y grupos de derechos humanos, entre ellos FUNDAMEDIOS USA, con quien Kiely ha compartido la primicia. “Es un testimonio de la importancia de la solidaridad en tiempos difíciles”.

Ahora la prioridad es encaminar a Gutiérrez a enrolarse en la beca de periodismo Knight-Wallace, concedida por la Universidad de Michigan y esperar una decisión favorable a su asilo.

FUNDAMEDIOS USA celebra y congratula al National Press Club, a los abogados que donaron su tiempo a la defensa de Emilio Gutiérrez, y a todas las organizaciones que se unieron a la causa y mantuvieron la esperanza en la libertad de Gutiérrez y su hijo.