Rob Rogers, caricaturista del Pittsburgh Post-Gazette, denunció  haber sido despedido luego de que el diario se negara a publicar sus últimas caricaturas.

Rogers aduce diferencias con el editor Keith Burris, quien desde su llegada al medio hace tres meses “mató” 19 propuestas de ideas o caricaturas, todas críticas a la administración Trump. Sus últimas seis caricaturas fueron desestimadas consecutivamente.

Rogers, un caricaturista con 25 años de ejercicio, ha dicho: “Amo lo que hago. Ahora, más que nunca, creo en el poder de la sátira y en el diálogo público que pueda generar”.