Dos medios digitales denunciaron la detención del periodista cubano Roberto de Jesús Quiñónes, hecha mediante un operativo oficial el martes 3 de julio del 2018, que no contaba con una orden judicial, requisito que habría sido resuelto en cuestión de 15 minutos, según el comunicador.

Fue liberado el 5 de julio tras 58 horas de arresto en Guantánamo, Cuba.

La policía le hizo un acta de advertencia por “difundir noticias falsas que atentan contra la paz internacional” y lo amenazó con un aumento de las presiones en su contra, según denunció Quiñónes a 14ymedio.

Roberto de Jesús Quiñónes es un periodista independiente colaborador de Cubanet, quien ya fue detenido en el 2015, bajo la misma acusación,  y reclama que desde aquella ocasión no le han devuelto sus pertenencias.

Esta vez, denuncia el periodista cubano, las autoridades de la isla se llevaron entre otros objetos “peligrosos para la seguridad del régimen”, una memoria USB, su pasaporte y documentos personales. Entre las propiedades de su esposa que fueron incautadas se encuentran “una computadora de mesa, una laptop, un radio, un reproductor de música, 800 CUC, documentos y una cámara fotográfica, propiedad de Cáritas”, ONG católica para la que trabaja ella.

“En la unidad policial no me dijeron por qué fui detenido ni de qué se me acusaba. Eso lo supe 32 horas más tarde, cuando los oficiales me dijeron que estaba allí por contrarrevolucionario y mercenario al servicio de los EE.UU.”

Tanto en 2015 como en esta ocasión, el periodista cubano afirma que nunca ha sido citado para declarar sobre estos presuntos delitos, ni se le ha celebrado juicio alguno.

Roberto de Jesús Quiñónes considera que estas acciones de abuso policial tienen como objetivo intimidarlos y despojarlos de bienes indispensables para su labor.

“Los oficiales de la Seguridad del Estado me aseguraron que ya no me consideran un hombre de ideas sino un contrarrevolucionario y que iba a saber lo que es la represión”, dijo el periodista a Cubanet.