El 24 de octubre la Oficina Nacional de Prensa del FBI (Federal Bureau of Investigation) hizo público un comunicado sobre paquetes sospechosos que fueron recibidos en múltiples localidades en Nueva York y Washington D.C., áreas de Florida, y luego adicionaron Delaware y Los Ángeles. Uno de estos paquetes fue enviado a las instalaciones de la cadena de noticias CNN en Nueva York, que fue evacuada.

“Esta investigación es de la más alta prioridad para el FBI. Nos hemos comprometido con todos nuestros recursos y en conjunto con nuestros colegas en nuestra Fuerza Conjunta contra el Terrorismo. Continuaremos trabajando para identificar y arrestar a quien sea responsable de enviar estos paquetes”, dijo el director del FBI Christopher Wray. “Pedimos a quien tenga información que contacte al FBI. No duden en llamar, ninguna pieza de información es demasiado pequeña para ayudarnos en esta investigación”.

Los paquetes son similares en apariencia, y contienen artefactos potencialmente explosivos. Los paquetes fueron enviados en sobres manila con plástico de burbujas en su interior. Todos los paquetes tenían como remitente a la congresista demócrata Debbie Wasserman Shultz, en Florida.

Los paquetes fueron enviados al multimillonario George Soros, a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, al expresidente Barack Obama, al exdirector de la CIA, John Brennan, en la estación de CNN; y al exfiscal General Eric Holder. También se identificó un envío similar a la senadora Maxine Waters, y al actor Robert de Niro.

El paquete enviado al exfiscal General no llegó a su destino y fue reenviado al remitente en Florida. El FBI advirtió que podrían existir más paquetes similares y recomendó a la ciudadanía tomar todas las precauciones posibles.

El vicepresidente Mike Pence dijo en Twitter “Condenamos el conato de atentados contra los ex Presidentes Obama, los Clintons, CNN y otros. Los responsables serán llevados a la Justicia”.

El presidente Trump se hizo eco de la condena de Pence, dijo que su mayor obligación como presidente es la seguridad de la nación, y que cualquier  amenaza y violencia política “es un ataque a nuestra democracia”.

Esta situación de alta peligrosidad despertó un intercambio de señalamientos sobre  su responsabilidad.

El presidente de la cadena de noticias CNN, Jeff Zucker, emitió un comunicado en el que dijo que “Existe una total falta de entendimiento de la Casa Blanca sobre la seriedad de sus continuos ataques a los medios. El presidente, y especialmente su secretaria de Prensa, deben entender que sus palabras cuentan. Hasta ahora, no han demostrado entenderlo”.

La secretaria de prensa Sarah Sanders dijo a la prensa que esta decidió atacar y dividir, y que  “El Presidente Trump condena la violencia en todas sus formas. Cuando el 90% de las noticias sobre esta presidencia, a pesar de sus éxitos históricos, son negativas, no es saludable para América.  Es absolutamente desafortunada que la declaración de CNN haya puesto la responsabilidad en el presidente en estos actos repudiables.”

El presidente Trump insistió en acusar a las fake news que dice son creadas por los medios de comunicación, como las incitadoras. En su cuenta Twitter publicó:  “Gran parte de la furia que vemos en nuestra sociedad hoy en día es causada por las intencionalmente falsas e inexactas noticias de los medios de comunicación a las que prefiero referirme como fake news. Esto se ha vuelto tan malo y lleno de odio que va más allá de la descripción. Los medios de comunicación deben de limpiar sus actos rápido.” Llamó a los medios a “civilizar el tono y cesar las hostilidades.”

Fuente Foto: Diario El Tiempo