Luego de que el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) denunciara una sistemática campaña de hostigamiento en internet del periodista free-lance Carl David Goette-Luciak y de que demandara responsabilidades y asegurara su integridad, este ha sido deportado por el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua.

A mediados de septiembre, varias cuentas en redes sociales relacionadas al gobierno en su mayoría, iniciaron una campaña con fotografías y vídeos en el que se acusaba a este periodista de ciudadanía americana y austriaca de ser un agente desestabilizador de la CIA operando en Nicaragua. Los mensajes también compartían información personal de Goette-Luciak que contenía su dirección domiciliar e inclusive el nombre del propietario, que el periodista desconocía. Estos llegaron a pedir que se le diera captura, que se lo entregara a la policía, lo torturaran, y que se lo expulsara del país.

Goette-Luciak ha vivido en Nicaragua durante tres años, produciendo documentales y escribiendo algunos artículos hasta que en abril, con el detonar de las protestas y la violencia del régimen de Ortega, pasó a ejercer el periodismo a tiempo completo con la cobertura de las protestas antigubernamentales en todo el país. Sus trabajos fueron publicados por medios como el Washington Post y The Guardian.

Goette-Luciak se desempeñaba además como director de investigaciones en la radio La Ciudadana, que es crítica al régimen.

El Relator para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) Edison Lanza escribió en su cuenta de Twitter el 2 de octubre “Como les adelanté, el documentalista @CDGoetteLuciak ya aterrizó en El Salvador en el vuelo TA397. Está a salvo. Colegas salvadoreños lo reciben allá. Mañana viajará a Washington”.  Y anunció que iniciarían las audiencias de la CIDH con la situación en Nicaragua. “Hoy la noticia de la deportación del periodista inglés Goette-Luciak nos marca la realidad de un régimen que marcha inexorable a la represión y censura de toda voz que considere contraria a sus intereses”.

Lanza enfatizó en la audiencia que en Nicaragua se está instalando un patrón de deportación de periodistas extranjeros que quieren reportar, ofrecer información y un punto de vista de lo que está sucediendo en el país.

A principios de año, Tim Rogers ciudadano americano y editor para América Latina del sitio Fusion, fue víctima de intimidaciones similares vía redes sociales que acusaban a este periodista, que ha cubierto por más de una década Nicaragua de ser agente desestabilizador de la CIA. Esto, lo forzó a salir de Nicaragua por seguridad personal en abril.

FUNDAMEDIOS USA alerta y deplora la situación de hostigamiento y amedrentamiento sistemático a reporteros que muestran la turbulencia social en Nicaragua, donde han sido asesinadas más de 300 personas por fuerzas policiales y paramilitares. El asesinato del periodista Ángel Gahona en abril, mientras transmitía vía Facebook live las protestas callejeras, ha tenido un juicio que ha creado más dudas que confianza en la justicia nicaragüense. En septiembre, el periodista Winston Potosme recibió un disparo en el brazo izquierdo mientras realizaba la cobertura en Managua de una marcha contra el Gobierno de Daniel Ortega, y a favor de la liberación de los presos políticos.